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Muy importante /The Best/“Beber mucha AGUA” 💧Now🚰 si tienes “Cáncer”😀


La importancia de la “hidratación” en pacientes con cáncer: Un enfoque desde la oncología

Los oncólogos con amplia experiencia en el tratamiento del cáncer, enfatizan en la importancia fundamental de la hidratación adecuada para los pacientes que enfrentan esta enfermedad. Beber suficiente agua no solo es esencial para la salud en general, sino que también juega un papel crucial en el bienestar y la recuperación de los pacientes con cáncer.

Los efectos del cáncer en la hidratación

El cáncer y su tratamiento pueden provocar una serie de factores que pueden afectar la hidratación del paciente, incluyendo:

  • Náuseas y vómitos: Estos efectos secundarios comunes del tratamiento del cáncer pueden dificultar la retención de líquidos.
  • Diarrea: La diarrea, otro efecto secundario frecuente, puede provocar una pérdida significativa de líquidos y electrolitos.
  • Fatiga: La fatiga asociada al cáncer puede reducir la motivación del paciente para beber líquidos.
  • Disminución del apetito: La pérdida de apetito, un síntoma común del cáncer, puede reducir la ingesta de líquidos junto con la ingesta de alimentos.
  • Cambios en la función renal: El cáncer o su tratamiento pueden afectar la función renal, dificultando la regulación del equilibrio hídrico.

Las consecuencias de la deshidratación en pacientes con cáncer

La deshidratación en pacientes con cáncer puede tener graves consecuencias, incluyendo:

  • Fatiga y debilidad: La deshidratación puede empeorar la fatiga asociada al cáncer, dificultando aún más las actividades diarias.
  • Estreñimiento: La deshidratación puede empeorar el estreñimiento, un problema común en pacientes con cáncer.
  • Hipotensión: La deshidratación puede provocar una disminución de la presión arterial, lo que puede generar mareos y desmayos.
  • Daño renal: La deshidratación severa puede dañar los riñones, empeorando la función renal ya afectada por el cáncer o su tratamiento.
  • Complicaciones del tratamiento: La deshidratación puede dificultar el tratamiento del cáncer, aumentando el riesgo de efectos secundarios y complicaciones.

Recomendaciones para una hidratación adecuada en pacientes con cáncer

Es fundamental que los pacientes con cáncer tomen medidas para mantenerse adecuadamente hidratados. Algunas recomendaciones importantes incluyen:

  • Beber agua con frecuencia: Se recomienda beber agua a lo largo del día, incluso si no se siente sed.
  • Llevar un registro de la ingesta de líquidos: Monitorear la cantidad de agua y otros líquidos que se consumen puede ayudar a identificar si se está ingiriendo suficiente cantidad.
  • Elegir bebidas hidratantes: Además del agua, se pueden consumir otras bebidas hidratantes como jugos de frutas diluidos, caldos y gelatina sin azúcar.
  • Consumir alimentos ricos en agua: Frutas y verduras como sandía, melón, pepino y espinacas también pueden aportar una cantidad significativa de agua al organismo.
  • Evitar bebidas que deshidratan: Se debe limitar el consumo de bebidas alcohólicas, cafeína y azucaradas, ya que pueden empeorar la deshidratación.
  • Consultar con el médico: Es importante consultar con el médico o un dietista para obtener recomendaciones personalizadas sobre la ingesta de líquidos, especialmente si se presentan náuseas, vómitos o diarrea.

Conclusión

La hidratación adecuada es crucial para el bienestar y la recuperación de los pacientes con cáncer. Beber suficiente agua y líquidos puede ayudar a prevenir la deshidratación y sus graves consecuencias. Los pacientes deben consultar con su médico o dietista para obtener recomendaciones personalizadas sobre la ingesta de líquidos y estrategias para mantenerse hidratados durante el tratamiento del cáncer.

Es importante recordar que este artículo es solo para fines informativos y no debe considerarse como un sustituto del consejo médico profesional.

Este libro ofrece una innovadora mirada al papel del agua en los organismos vivos y nos acerca a la respuesta al enigma de la etiología, la terapia y el tratamiento del cáncer. En 1971 el presidente Nixon «declaró» la guerra al cáncer. Inicialmente, la investigación se centró en la genética. Cincuenta años después los diagnósticos siguen al alza y las opciones de tratamiento siguen siendo prácticamente las mismas: cirugía, radiación y quimioterapia. Con tantas vidas en juego, ¿es de extrañar que la gente esté recurriendo cada vez más a los enfoques alternativos? ¿No vale la pena que nos planteemos que podríamos estar buscando en el lugar equivocado? En caso de que valga la pena ―y el doctor Cowan cree firmemente que así es―, debemos replantearnos qué es el cáncer y qué es la vida. En este fascinante libro, se exponen y argumentan los nuevos descubrimientos que apuntan a que la causa principal del cáncer es la disfunción metabólica que deteriora el agua estructurada que forma la base de la salud citoplasmática y, por lo tanto, celular. El cáncer y la nueva biología del agua es una súplica apasionada de un médico para que los tratamientos prometedores expuestos en estas páginas logren el interés y la inversión necesarios para que finalmente puedan llegar a los pacientes. Si queremos ganar la guerra al cáncer de manera definitiva, es hora de cambiar de estrategia.