Publicado el

Now resulta que la Aspirina puede FRENAR la “METÁSTASIS”

”En 1968 se demostró por primera vez que la aspirina es beneficiosa en el tratamiento del cáncer, ya que se dirige a una serie de mecanismos biológicos clave del cáncer, y ahora han vuelto a publicar.

Aspirina: un fármaco con potencial contra el cáncer

En 1763, el reverendo Edmund Stone dio el primer paso hacia el descubrimiento de una de las medicinas más utilizadas cuando observó que la corteza del sauce inglés era un tratamiento eficaz para los pacientes que padecían fiebre. Este compuesto sintetizado llegaría a ser conocido como uno de los fármacos más recetados para los síntomas del dolor agudo y crónico. Sin embargo, a lo largo de años de prueba y error, este fármaco ha sido objeto de muchas cuestiones controvertidas. La aspirina es uno de los principales agentes para el tratamiento cardiovascular en las mujeres. Sin embargo, muchos pacientes han experimentado efectos secundarios negativos como hemorragia interna y daños en el revestimiento debido a las grandes cantidades de ácido del fármaco. La aspirina suele ser eficaz cuando se toma en pequeñas dosis. Este libro reúne la investigación médica y biológica. Se trata de efectos neurológicos, reacciones clínicas y experimentales, exposición pulmonar, síntomas de abstinencia, efectos secundarios cardiovasculares, usos en el tratamiento del cáncer y muchas otras áreas de aplicación.


Aspirina y tratamiento del cáncer: revisiones sistemáticas y metanálisis de evidencia: a favor y en contra

La aspirina, un fármaco antiinflamatorio no esteroideo (AINE) de uso común, ha demostrado tener un potencial prometedor en el tratamiento del cáncer. En 1968, un estudio publicado en la revista Nature mostró que la aspirina podía inhibir el crecimiento de células cancerosas en ratones. Desde entonces, se han realizado numerosos estudios que han confirmado estos hallazgos y han ampliado el conocimiento sobre los mecanismos biológicos que subyacen al efecto anticancerígeno de la aspirina.

Mecanismos de acción

La aspirina actúa inhibiendo la enzima ciclooxigenasa (COX), que es necesaria para la producción de prostaglandinas, unas moléculas que desempeñan un papel importante en la inflamación, la coagulación sanguínea y la cicatrización de heridas. La aspirina también puede inhibir la producción de citocinas, unas proteínas que regulan la actividad del sistema inmunitario.

Los estudios han demostrado que la aspirina puede actuar contra el cáncer de diversas maneras, incluyendo:

  • Inhibición del crecimiento celular: La aspirina puede inhibir el crecimiento de las células cancerosas al bloquear la producción de prostaglandinas, que son necesarias para la proliferación celular.
  • Inducción de la apoptosis: La apoptosis es un proceso de muerte celular programada que es importante para la eliminación de células cancerosas. La aspirina puede inducir la apoptosis de las células cancerosas al activar una serie de proteínas que participan en este proceso.

Estudios clínicos

Se han realizado varios estudios clínicos para evaluar la eficacia de la aspirina en el tratamiento del cáncer. En general, estos estudios han demostrado que la aspirina puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer, especialmente cáncer colorrectal, cáncer de pulmón y cáncer de mama.

Un estudio publicado en la revista The Lancet en 2012, que incluyó a más de 50.000 personas, mostró que las personas que tomaban aspirina a diario tenían un riesgo un 19% menor de desarrollar cáncer que las personas que no tomaban aspirina.

Otro estudio, publicado en la revista Nature Medicine en 2018, mostró que la aspirina podía retrasar el crecimiento de tumores en ratones con cáncer colorrectal.

Efectos secundarios

La aspirina es un fármaco seguro y eficaz para la mayoría de las personas. Sin embargo, puede tener algunos efectos secundarios, como:

  • Sangrado gastrointestinal
  • Ulceras estomacales
  • Reacciones alérgicas

En general, los beneficios de la aspirina en el tratamiento del cáncer superan los riesgos. Sin embargo, es importante hablar con un médico antes de tomar aspirina, especialmente si tiene algún problema de salud.

Conclusiones

La aspirina potencia la inmunoterapia contra algunos tipos de tumores

La aspirina es un fármaco con potencial prometedor en el tratamiento del cáncer. Los estudios han demostrado que la aspirina puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer, retrasar el crecimiento de tumores y promover la apoptosis de las células cancerosas. Sin embargo, se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos y determinar la dosis y la duración óptimas del tratamiento con aspirina.

MIRA ESTE ARTÍCULO CIENTÍFICO :

Un estudio examina el efecto de la aspirina en el tratamiento del cáncer

Por favor, activa JavaScript en tu navegador para completar este formulario.